Al estar en medio de un bosque, no te esperas nada más que ver árboles y más árboles, pero cuando se asoman estructuras de formas singulares y únicas, te das cuenta que la Huasteca Potosina en México no solo te invita a turistear, sino que a sorprenderte.

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Aprovechando que en diciembre México está de vacaciones por ser época de fiestas, salí con mi amiga y su familia a recorrer otros parajes para pasar navidad y año nuevo. Como estaba en ese país por un periodo de cinco meses y viviendo en casa de mi amiga Laura, pasar las fiestas con el resto de su familia era la ocasión ideal para conocerlos y también para escapar del Estado de México.

Para celebrar la noche de año nuevo nos acercamos a la Huasteca Potosina en San Luis Potosí, un lugar escondido y no por eso menos sorprendente, ya que es dueño de cascadas, cenotes, ríos turquesas y hasta de mágicos bosques.

Xilitla

El fin de semana después de año nuevo emprendimos un viaje en auto de casi tres horas desde Río Verde, donde estábamos alojándonos . Dos autos y 13 personas, fuimos rumbo a la carretera para después adentrarnos a la Huasteca Potosina y ver con nuestros propios ojos de qué se trataba el llamado ‘pueblo mágico’.

Entre niñas, mamás, tías y primos; nos bajamos de los autos después de llegar a nuestro destino casi a las cinco de la tarde y una larga fila para encontrar estacionamiento. Pero lo logramos e inmediatamente nos dimos cuenta que de ‘mágico’ tenía todo.

Como un poema enclavado entre los árboles, con arquitectura surrealista y encantadora, Las Pozas de Xilitla demuestran que el más alocado sueño del poeta inglés Edward James quedó convertido en realidad cuando uno ve esas estructuras tan particulares en medio de un paisaje tan abrumador. Las decenas de influencias que James tuvo para crear esta obra, dio como resultado un paraje magnífico, imperdible tanto para los turistas como para los locales.

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Por cada camino que uno hace ahí dentro, no puede dejar de creer que esto alguna vez fue su hogar y que cada rincón estuvo pensado de tal manera que hicieron perfecta la mezcla entre arquitectura y naturaleza.

Recorrerlo con tranquilidad es el mejor consejo que se puede dar, porque no hay que perderse de ningún detalle existente en estas 40 hectáreas de fantasía, donde cualquier cuento de Disney queda en segundo plano.

“Las Pozas de Xilitla demuestran que el más alocado sueño del poeta inglés Edward James quedó convertido en realidad cuando uno ve esas estructuras tan particulares en medio de un paisaje tan abrumador”.

Aunque en un principio estuvo pensado como refugio de plantación de orquídeas, una gran helada en los años 60’ hizo que estas flores murieran, pero no por eso la ilusión del inglés, que creó el jardín más fantástico existente en México.

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Pero para saber que Xilitla es un sueño arquitectónico, hay que estar ahí. No se vale caminar solamente por sus más de 30 edificaciones, sino que recorrer su cascada y tocar el agua de sus pozas, agua tan transparente que hasta las piedras que hay debajo embellecen la escena.

Por eso y muchas cosas más Xilitla es un sueño, una fantasía, un poema en la arquitectura; que encanta a cada uno de los que alguna vez caminamos por ahí, para entrar con el ánimo de turistear, pero para salir creyendo que la magia en un bosque, se hace realidad.

Huasteca

 

Artículo original publicado en Faro.travel