Sé que no soy la única y puede que mientras leas esto se te venga a la mente ese momento en que tu vuelo “partió” y tu te quedaste en el aeropuerto, pero ¡qué rabia da! Yo aún tengo la duda de qué fue lo que pasó, pero estoy más segura de que me “perdieron” el vuelo y no fue mi culpa. 

Iberia perder vuelo 2

Era mi vuelo de vuelta a Chile en 2014. Después de haber pasado exactos seis meses en España de intercambio, llegó el momento de volver a mi país para estudiar mi máster. La fecha era 28 de febrero, último día permitido -según mi visado- para estar en España como estudiante y, aunque no tenía ganas, debía retornar.

Las emociones eran encontradas: por una parte quería volver porque no me quedaba ni un euro (literalmente hablando) para seguir allí, pero por otro lado quería seguir andando por Europa, porque ya la había hecho mi hogar.

Pero de mis aventuras por Europa y específicamente España hablaré en otro post. Aquí les quiero contar cómo Iberia hizo que perdiera mi vuelo, aunque aún estaba a tiempo de entrar las maletas.

Sí, reconozco que no quería ni asomarme al aeropuerto pero tenía que hacerlo. No llegué las 3 horas antes recomendadas ni dos, llegué 20 minutos antes de que el counter cerrara y no aceptara más maletas. Todo esto después de una mañana corriendo por el centro de Madrid porque tuve que ir al banco a último minuto. Pero el punto es que llegué.

Comenzó el problema

Iberia aún tenía abierto el vuelo y aún podía entregar mi maleta. Había una señorita recibiéndolas, pero ya no había gente en la fila. Aún así estaba a tiempo de hacer el check in, en ese momento me quedaban 15 minutos y el vuelo salía en 30 más. Pero la sorpresa fue otra.

La mujer que atendía me mira hace el check in y luego me mira con cara de sorpresa (me acuerdo perfecto de su cara) y me dice: “acaban de cerrar la bodega del avión, no voy a poder recibir tu maleta”. “¡¿Cómo?!”, le pregunté súper asustada. “Déjame llamar haber si puedo hacer algo”, me contestó. De esa llamada supuestamente nadie le contestaba o quien le contestaba no era la persona indicada, así que desde que marcó el número hasta que supuestamente le dieron una respuesta pasaron 10 minutos. Sí ¡10 minutos perdidos! Y ahí ella me dice: “me contestan que no pueden recibir tus maletas, porque la recepción acabó hace 4 minutos”.

“Y además, sumemos que no tenía ni un euro ni en mi bolsillo ni en mi tarjeta de crédito. TODO MAL. Por suerte en ese momento estaba emparejada y él si tenía dinero; me pasó 200€ por si acaso, porque él se tenía que ir”.

No soy una experta en matemáticas pero es obvio. Llegué 15 minutos antes de que dejaran de recibir la maleta, ella llama después de que hablábamos todo ese tiempo de una solución, habrán pasado unos tres minutos más y llamó, por lo que quedaban 12 minutos. Pasaron 10 minutos hasta que finalmente me dio una respuesta y me dice que hace 4 minutos que cerraron bodega. O sea que antes de que ella llamara podía aún ingresar la maleta. ¡Qué bonito momento!

La solución poco solucionadora

“Y entonces ¡¿qué hago?!”, le pregunté casi gritando. “Ve al stand de Iberia para ver si ellos te pueden ayudar”, me contestó. Más insólito aún, no había nadie, NADIE en el stand, pero ningún personal. Hasta el día de hoy me pregunto cómo eso puede ser posible.

Aunque no había nadie del personal de Iberia en el stand, sí había mucha gente haciendo fila, muchos brasileños recuerdo porque con su portugués logré entender que habían tenido problemas con la conexión de un vuelo.

Así que hice la fila, con mis dos maletas de bodega y con mi maleta de mano. Con rabia y triste porque me tenía que marchar, pero aún más porque sabía que todo lo que estaba pasando era una injusticia. Y además, sumemos que no tenía ni un euro ni en mi bolsillo ni en mi tarjeta de crédito. TODO MAL. Por suerte en ese momento estaba emparejada y él si tenía dinero; me pasó 200€ por si acaso, porque él se tenía que ir.

Iberia perder vuelo 3

Y llegó la chica del stand. Hice una fila de más de una hora, obvio que el vuelo ya había partido, pero quería una solución. Y llegó: “Tienes que pagar 150€ y te doy un boleto en blanco para el vuelo de medianoche”, (era un poco más de la 1 de la tarde), “¿y si no hay cupo en ese vuelo?”, pregunto; “tienes que esperar si alguien no llega al del mediodía de mañana y si no al de medianoche de mañana y así”, me contesta. No podía creer nada de lo que estaba pasando, aunque alegué y alegué porque mi maleta aún estaba a tiempo de entrar, pero nadie lo podía corroborar porque la chica que no me recibió la maleta había “terminado su turno”. Qué conveniente.

Y así. Tuve que pagar 150€ para “cambiar” el vuelo cuando yo había llegado a tiempo al mío. Y no tengo dudas de que me dejaron afuera porque estaba sobrevendido. Una falta de respeto. Ah!, después me pude subir al vuelo de medianoche y no saben el avión que me tocó: una pantalla cada cuatro hileras de asientos para que todo el vuelo viese la misma info; no tengo problemas con los vuelos así, pero no en uno de 14 horas.

Iberia perder vuelo 1

Siempre me quedo mirando la ventana esperando mi vuelo.

Así que después de esa pésima experiencia con Iberia decidí que nunca más tomaría un vuelo con ellos, salvo si me regalaran o me ganara unos tickets de esa marca.

Para entender mejor cómo funciona el “sobrecupo” de los aviones y te hacen pensar que lo perdiste o que ya es tarde, Pictoline lo explica mejor que cualquier experto.

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