Soy viñamarina y me encanta mi ciudad. Aunque vivo en Santiago, intento ir allí todo el tiempo y aprovecharla al máximo haga frío o haga calor. Pero además de las playas y vida nocturna, Viña tiene palacios. Aquí una selección de aquellos abiertos al público o en los que por lo menos te puedes sacar una foto con su fachada. 

Si estás paseando por la llamada “ciudad jardín” o “ciudad bella”, hay ciertos lugares que pueden que no estén dentro de tu itinerario porque te vas a ir directamente a las playas, a las ferias artesanales y al reloj de flores. Pero Viña del Mar cuenta con palacios construidos a comienzos del siglo XX y que sirvieron como hogar para acaudaladas familias de esos tiempos. Y tú, puedes conocerlos.

|Te puede interesar: 4 TESOROS ESCONDIDOS DEL CERRO CORDILLERA

Palacio Carrasco: esta hermosa edificación era la casa de un salitrero que envió a construirla a comienzos del siglo XX. ¿Se imaginan poder vivir en una casa así? La influencia francesa de su construcción rememoran los tiempos del siglo XIX en ese país. Hoy se encuentra en restauración porque sufrió graves daños con el terremoto de 2010, pero siempre uno puede sacarse fotos en la fachada. (Ubicación: Avenida Libertad 250, entre calles 3 y 4 norte).

Palacio Rioja: en el lugar ya existía una casa patronal que fue destruida por un terremoto en 1906. Pero a comienzos del siglo XX un empresario español adquirió los terrenos y mandó a construir esta mansión inspirada en edificaciones francesas, donde vivió con su familia hasta su muerte. Hoy corresponde al museo de Artes Decorativas y además de poder recorrerlo, los martes puedes disfrutar de funciones de cine con películas clásicas. Ah, lo más importante, su entrada es liberada. (Ubicación: calle Quillota 214, esquina 2 norte).

Castillo Wulff: es una de las postales iconos de Viña del Mar. Emplazada en pleno roquerío con una vista al océano Pacífico inigualable, fue declarado como Monumento Nacional el 95′. Su historia inicial comienza como un chalet donde vivía un empresario alemán del salitre, quien lo mandó a construir como castillo en 1916. Hoy el primer piso del castillo está destinado a exposiciones temporales y su entrada es liberada. (Ubicación: Avenida La Marina 37, entre la desembocadura del estero Marga-Marga y el balneario Caleta Abarca).

Castillo Ross: hoy este lugar es un centro de eventos y un restorán, así que puedes ir a comer allí y aprovechar de sacarte una foto con tan bella edificación que, además, tiene una vista hermosa al mar. Fue construida a comienzos del siglo XX como la casa de un ministro de Hacienda de Chile, replicando una residencia francesa del siglo XIX. (Ubicación: Avenida Marina 50, cerca del castillo Wulff).

Palacio Valle: actualmente funciona como Instituto de Historia de la Universidad Católica de Valparaíso. Fue construido en 1912 por un empresario italiano conocido en la zona, por lo que sus salones fueron los receptores de visitas oficiales italianas de la época en el país. (Ubicación: queda cerca del centro de Viña del Mar, en la calle Paseo Valle 396, entre las estaciones de metro Viña del Mar y Miramar).

Palacio Ariztía: lo que alguna vez fue la casa del empresario Rafael Ariztía, hoy es la sede del Instituto internacional de artes culinarias y servicios, Culinary. Fue realizado por un arquitecto italiano en 1906 y de ahí su belleza gótica italiana de estilo veneciano. Aunque es una sede universitaria (como ocurre con el Palacio Valle) puedes ir y entrar para sacarte un par de fotos. (Ubicación: calle Álvares 440, cerca del metro estación Valparaíso).

¡NO LO DUDES!

Si quieres buscar la mejor oferta para viajar a Viña del Mar, busca tus pasajes en PASAJE BUS o puedes hacer click AQUÍ.