Invitada por Mundo Cruceros, agencia representante de cruceros en Chile y Perú; visité Emerald Princess el pasado 14 de marzo en el puerto de San Antonio, en la región de Valparaíso. Sus instalaciones, ambiente y mis impresiones, aquí se las cuento. 

Aún no he viajado en un crucero pero ganas no me faltan. Como les conté en mi biografía, si bien siempre busco dar con los datos low cost y/o ahorrar lo máximo posible en los viajes, un crucero es una opción que siempre tengo en mente, pero siempre considerando por dónde pasen y, por supuesto, pagando la opción más económica. Y el apetito se me abrió.

El crucero Emerald Princess, de Princess Cruises, se encontraba en la región de Valparaíso. El puerto de San Antonio fue la última parada para muchos de los más 3000 pasajeros que acomoda, lo que significaba momento de recambio de los mismos. Por esa misma razón, aprovechando su estancia es que Mundo Cruceros, representantes en Chile y Perú de Princess Cruises, invitaron a agentes de viaje y a la prensa a asistir a un tour para conocer las instalaciones del crucero, su servicio y calidad en lo que ofrecen.

 

Llegando casi a las 10:30 am al puerto de San Antonio y haciendo los trámites correspondientes en la aduana portuaria, nos adentramos en el Emerald Princess no sin antes pasar por el control que realizan dentro del mismo barco. Te sacan una foto que guardan en sus registros, para saber que vas de visita y así tener el control de la entrada y salida de personas de la embarcación.

Después de ello, Patricia Valentim Da Silva, International Host, nos da la bienvenida en la sala común de Emerald Princess, conocida como “La Piazza”, para posteriormente llevarnos al grupo por un tour en el crucero, mostrándonos sus diferentes áreas.

 

Por estos días Emerald Princess realizó la ruta Buenos Aires, Montevideo, Puerto Madryn, Islas Malvinas, Cabo de Hornos, Ushuaia, Punta Arenas, Puerto Montt y San Antonio; puerto desde donde se produce un gran recambio de pasajeros, para ahora el crucero dirigirse hacia Los Ángeles, Hawai y posteriormente Tahití.

Patricia Valentim Da Silva, International Host en Emerald Princess, nos comentaba que en sí el crucero se trataba de un destino, buscando generar tanto en sus servicios como en sus instalaciones, una experiencia única para los pasajeros.

“Cuenta con una amplia gama de maravillosas comodidades. Habitaciones de lujo, deliciosa gastronomía, actividades para todos los gustos y entretención la mayor parte del día. Todo esto incluido en un mismo lugar, que además se irá moviendo para mostrarnos increíbles parajes del mundo”, aseguró Patricia.

En el recorrido pudimos observar los diferentes restaurantes temáticos, de platos a la carta y buffett. “Share by Curtis Stone” es uno de los que más destaca, ya que corresponde un espacio donde se puede disfrutar de la cocina a cargo del famoso chef australiano.

 

Gimnasio, bares, un bar especializado en vino, galería de arte. Un International Café, abierto las 24 horas (ideales para antojos de media noche); el teatro Princess, el casino y las piscinas exteriores. Todo eso se puede encontrar en este crucero donde, aparentemente, no dejan ningún detalle al azar.

Una vez finalizado el tour a bordo del Emerald Princess, periodistas y agentes de viaje fuimos invitados por la organización a un almuerzo menú en Restaurant Boticceli; pudiendo conocer así de primera mano una de las cocinas del crucero.

Teníamos que elegir entre estas comidas:

  • Entrada: Salmón ahumado frío con colas de cangrejo de río marinado en Bloody Mary; o fetuccine Alfredo con cesta crocante de queso.
  • Fondo: Trucha Amandina con almendras tostadas y mantequilla dorada, ajo puerro a la crema y papas al perejil; o filete de res con escencia de vino de Madeira y trufas, verduras y papas.
  • Postre: Soufflé de chocolate con salsa de vainilla.

 

Mi impresión en el restaurant Boticceli: el servicio excelente, los meseros bien atentos, la porción de cada uno de los platos era perfecta. Al final solo quedamos satisfechos. Pero eso sí, me faltó la ensalada en esta oportunidad.

¿Me gustó el Emerald Princess? Sí, lo hizo. Este crucero se lo recomiendo más a gente adulta (+45). Sus instalaciones están dedicadas a un público más mayor, no adolescente; aunque también habían algunas familias con pequeños niños hospedándose en él.

La gente mayor hospedada en Emerald Princess, puede disfrutar de diversos atractivos en una área. Pueden ir a la piscina, solicitar servicio de masaje, leer un libro o disfrutar de un momento de ocio en el sector The Sanctuary; donde la entrada se restringe por la edad.

 

Si ya se animaron a subirse a este crucero o quieren saber sobre otros, sus valores, tiempos, rutas y demases; visiten la web de Mundo Cruceros y podrán encontrar una variada oferta.

¿Ya te embarcas?